El dogmatismo. Prepararse para ayudar a los demás.
Los dogmas no existen; sólo la conciencia del propio Yo nos dice cuál es el camino, dónde está la luz. No hay definiciones dogmáticas, no existen. Nadie en el nivel 4.3 puede dogmatizar, ni siquiera los hombres de nivel 4.7. Nadie. Sólo aquel que está al final conoce el principio. El que está al final conoce el principio y conoce el final. El que está al comienzo del camino sólo conoce unos pocos pasos, el resto le es desconocido.
No existen los dogmas. No existe el dogmatismo. Sólo la voz interior del Yo nos dice dónde está el camino, pero no nos dice los medios para llegar hasta el final. Esos se descubren día a día.
Si tu voz llega lejos, más lejos llega el trueno. Primero debe llegar tu luz porque antes que el trueno está el rayo. Utiliza esa luz y esa energía para que se te vea y después se te oiga.
No gastes tu tiempo en salvas, utilízalo donde sabes que hay quien escucha: uno, uno solo, con uno es bastante. No pretendas tener una multitud; para eso hay que ser más, mucho más de lo que ahora eres.
Dejemos vagar la mente, que nos lleve a los rincones de nuestra alma. Que llegue la luz hasta el último rincón para que aprendamos a conocernos. Es lo principal: conocerse a uno mismo. En la medida que nos conozcamos, conoceremos. En la medida que seamos justos y objetivos con nosotros mismos, lo seremos con los demás.
Si estamos tendiendo una mano al que lo necesita, esa mano debe ser fuerte, no una mano temblorosa por la duda. No seamos soberbios y saquemos nuestra mano cuando sabemos que nadie nos la pide. Estamos aquí para ayudar, no para presumir.
Cuando rugen los leones es para impresionar, para evitar que nadie entre en su territorio. Cuando nosotros sacamos la mano diciendo lo que sabemos, estamos dominando un territorio para que la gente no entre en él. Estamos diciendo soberbiamente que somos mejores, más listos, y que estamos mucho más evolucionados que los demás. Los demás nos huirán, no se acercarán y nos tildarán de soberbios.
Reconoce que no eres nadie. Reconoce que eres una gota de agua y las otras gotas se fundirán contigo para hacer un mar. No seas la gota de aceite que se separa del agua. Si eres gota, eres gota. Si eres arena, eres arena. Pero si eres una gota, no pretendas ser el mar, y si eres un grano de arena, no pretendas ser una roca, ni una montaña.
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Conocerse a si mismo…parece tan facil y sin embargo es tan dificil…
Feliz Navidad!!!