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Prepararse Para lo Bueno (2)
Por lo dicho antes, prepararse para lo bueno no es algo parecido a prepararse para ver una película, con una actitud meramente pasiva, como quien se sienta a esperar qué le sirvan en bandeja cualquier cosa, sin que él tenga nada que hacer.
No es así con respecto a lo que quería decir con prepararse para lo bueno.
Si vas en un avión y te dicen “prepárate para un aterrizaje forzoso”, tú extraes la tarjeta con las instrucciones de emergencia (si es que hay una) y comienza a ponerlas en práctica. Guarda todos los objetos sueltos, te sacas las gafas, etc. Es decir, comienzas a actuar de inmediato.
De la misma forma, prepararse para lo bueno no significa sentarse a esperar que lo bueno llegue, sino a poner en práctica lo necesario para que llegue; acción inmediata, coherencia, lógica, sentido común.
Un mundo mejor no puede construirse desde aquella parte nuestra (sí, suya también, aunque no quiera verla) que ha creado todas las guerras y que ahora destruye el equilibrio ecológico planetario.
Un mundo mejor sólo puede ser el producto de un ser humano mejor, y el ser humano no puede ser mejor sin hacer ESFUERZOS tendientes a superar, en sí mismo en primer lugar, aquella fuerza negativa que crea las guerras y los desastres ecológicos.
Y no es cosa de decir “estoy de acuerdo”, y nada más, sino de prepararse para lo bueno, acción inmediata, coherente, consecuente; esfuerzos.
El gran problema es que la necesidad de preparación, de trabajo interior, de cambio interno, es muy fácil de detectar en los demás, y tremendamente difícil en sí mismo; igual que sucede con la paja en el ojo ajeno.
“El mundo está mal porque nadie hace nada”.
Lo que falta es que TU comiences a hacer algo, a prepararte para hacer posible lo bueno, y TU mundo, tu mundo personal, cambiará para mejor. De eso puede estar muy seguro.
Y por añadidura, la salud del mundo recibirá un pequeño refuerzo gracias a tus esfuerzos.
Prepararse para lo Bueno
Preparar la mente, la energía interior, para que en la vida nos ocurra lo bueno, lo maravilloso, es mucho más difícil que prepararla para lo malo.
Somos profesionales en lo segundo, y legos en lo primero.
Y debido a que el Universo nos devuelve lo que le lanzamos, tan poca maravilla hay en tantas vidas, y tanta calamidad en tantas otras.
¿Es del Universo la culpa?
Continuará…






